En el momento en que los campos se cubrían de rojo, mi abuelo y yo corríamos a coger tan preciado tesoro para luego llevarle la mustia ofrenda a mi madre como si de diamantes se tratase.
Hay que reconocer que son preciosas, con sus petalos que parecen papel de seda.
Y en Fichaté no podían faltar:
Y esta última, mi preferida, es del Mago de Oz
¡Que paséis un estupendo fin de semana!